En el lóbrego inventario de los libros prohibidos bajo censura que han desafiado al tiempo, pocos poseen el aura de misterio de la Expulsión de la bestia triunfante (Spaccio de la bestia trionfante) de Giordano Bruno.
Publicada en 1584, la obra se convirtió casi de inmediato en un objeto de deseo para bibliófilos y un motivo de sospecha para teólogos. Su intención no era destruir la fe, sino purificarla de la superstición y la pretenciosidad académica. La edición de la Expulsión de la bestia triunfante publicada en 1888 por la imprenta de Ramón Angulo es un testimonio elocuente del despertar del librepensamiento en la España de finales del siglo XIX. Traducida del italiano por José María Rey, esta obra se integró en una ambiciosa colección que pretendía, por primera vez, poner al alcance del lector hispanohablante el pensamiento hermético y revolucionario de Giordano Bruno.
El libro estará expuesto durante el mes de abril en la Sala de Lectura de la Biblioteca.

