Cada mes de marzo, mientras el mundo conmemora la lucha por los derechos y la igualdad de las mujeres, la figura de Selma Lagerlöf (1858-1940) emerge como un faro de inspiración y un referente imprescindible.
Nacida en la provincia sueca de Värmland, su vida fue un testimonio de resiliencia. Al romper con el naturalismo de su época para rescatar el folclore y la mística de su tierra, Lagerlöf no solo revitalizó las letras escandinavas, sino que abrió un camino inédito para las mujeres al convertirse, en 1909, en la primera mujer galardonada con el Premio Nobel de Literatura. Su legado es el de una maestra y sufragista que utilizará la palabra para educar, y su prestigio internacional para defender la dignidad humana, convirtiéndose en una pionera que, más de un siglo después, sigue personificando el espíritu de superación.
El libro estará expuesto durante el mes de marzo.


