Entre finales del siglo XIX y principios del XX, el panorama educativo y social en Francia experimentó una transformación radical tras el impulso de las leyes que consolidaron una educación pública, laica, y obligatoria. En este escenario emergió la figura del pedagogo y psicólogo Alfred Binet. Aunque hoy es mundialmente célebre por sentar las bases de los test de inteligencia y revolucionar la psicometría, su verdadera filosofía transformadora sobre el aprendizaje quedó reflejada en su obra cumbre, Ideas modernas sobre los niños (1909), un texto donde confluyen de manera brillante la psicología diferencial y la renovación escolar, y cuya vigencia y postulados siguen hoy constituyendo la base teórica y metodológica de disciplinas esenciales en el ámbito educativo, tales como la orientación psicopedagógica y la atención a la diversidad.
El libro estará expuesto durante el mes de junio en la Sala de Lectura de la Biblioteca.


